La restauración de Santa María la Blanca fue y es un referente
importante para comprender el proceso restaurador que se desarrollaba en la segunda mitad del s. XIX en los monumentos árabes españoles. La sinagoga fue uno de los primeros edificios árabes en los que se intentó aplicar la metodología restauradora francesa, siendo la primera vez que una sinagoga era considerada como mezquita y, como tal, debió ser restaurada, para, finalmente, ser destinada al culto católico.
Los dos primeros capítulos de esta obra se ocupan del proceso
restaurador; el tercero de la parte práctica, corresponde a las
intervenciones realizadas en el templo desde 1851 a 1861; éstas, a su vez, se han subdividido en tres fases para facilitar el seguimiento de las
restauraciones: 1852-1854; 1854-1859 y 1859-1861. Para finalizar el
capítulo, se incluye un apartado sobre el presupuesto que se destinó para la realización de estas intervenciones. Éstas se han denominado "románticas" por las razones que se verán en el desarrollo del proyecto.
El capítulo cuarto se refiere al proyecto de restauración de la
fachada occidental de Santa María la Blanca, proyecto que, como se
analizará, quedó paralizado, y en el que se aplicaba la metodología
racionalista, para finalizar la restauración con la unidad de estilo
requerida por los postulados franceses, que fueron los que se pretendieron aplicar en Santa María la Blanca. Se han establecido, al igual que en el capítulo tercero, subdivisiones para facilitar el desarrollo del mismo. En primer lugar, se analiza el proyecto redactado en 1865 por Santiago Martín Ruiz, arquitecto provincial de Toledo; en segundo, las modificaciones de este proyecto, propuestas por la Academia de San Fernando que no llegaron a ejecutarse, y, en tercer lugar, se comentan las intervenciones que se llevaron a cabo a finales del s. XIX, que, más que restauraciones, fueron medidas de conservación. El capítulo quinto ocupa el periodo cronológico comprendido entre los años 1900-1930; en éste me ha parecido conveniente incluir las intervenciones que se practicaron en la sinagoga
desde 1900 hasta que fue declarada Monumento Nacional en 1930, para tener la imagen global de la restauración de Santa María la Blanca que, durante todo el s. XIX, se consideró uno de los edificios más representativos de España y que, paradójicamente, no fue declarada monumento nacional hasta 1930. |